Mi amado SANGAM:   

Hay experiencias que transforman una etapa de la vida, y otras que transforman la forma en que miramos el mundo. Para mí, Sangam ha significado ambas cosas.   

Mi primera experiencia (2016) fue a través del Programa Comunitario, trabajando junto a la comunidad Maher con niñas, niños y mujeres, y en el Hogar de Hombres. Allí comprendí que el servicio es, ante todo, un encuentro entre personas. Abrí mi mente, mi corazón y mi alma a una realidad marcada por el cariño, la dignidad y el aprendizaje mutuo.   

Más tarde (2016-2017) tuve el privilegio de regresar como parte del equipo de programa del Centro Mundial. Compartir con Guías y Scouts de todos los continentes y profundizar en la cultura de la India me permitió comprender el extraordinario impacto que Sangam genera en miles de vidas, creando experiencias que inspiran, conectan y transforman.   

Recientemente (2025) regresé al Programa Comunitario para colaborar con jóvenes en situación de discapacidad de la comunidad Snehalaya. Una vez más confirmé que cada experiencia en Sangam deja una huella distinta, pero siempre profunda. Mi tiempo con los muchachos de Snehalaya fue increíblemente desafiante y enriquecedor.   

Mientras Sangam celebra sus 60 años, miro hacia atrás con inmensa gratitud. Este lugar me ha enseñado el verdadero significado de brillar, crecer y compartir. Me ha regalado amistades que cruzan fronteras, aprendizajes que permanecen para toda la vida y la certeza de que, cuando personas de diferentes culturas se unen con un propósito común, realmente pueden construir un mundo mejor.   

Sangam no es solo un Centro Mundial. Es un hogar, una inspiración y un lugar al que mi corazón siempre querrá volver.   

José, de Chile

Jose from Chile at Sangam