Consideremos cómo las experiencias de aprendizaje y desarrollo que ofrece nuestra organización se relacionan con cada área del desarrollo personal. ¿Se observa esto en acción dentro de la organización? ¿Algunas áreas están más enfatizadas que otras? ¿Cómo podemos utilizar el Método Guía y Scout, especialmente el aspecto de “mi camino, mi ritmo”, para apoyar oportunidades de aprendizaje variadas y progresivas?
¿Qué podemos observar cuando las aprendices tienen la oportunidad de experimentar y explorar las siete dimensiones del desarrollo integral de la persona?
El desarrollo del liderazgo es una parte fundamental del desarrollo integral de la persona, y considerar cómo integrar la práctica del liderazgo en las oportunidades de aprendizaje y desarrollo puede ser una forma efectiva de apoyar dicho desarrollo. El texto en negrita de las siguientes Pages ha sido tomado directamente del Modelo de Liderazgo de la AMGS y del Marco de Desarrollo del Liderazgo para demostrar esta conexión.
En el Movimiento Guía Femenino, cuando desarrollamos nuestra espiritualidad, estamos...
Explorando nuestras creencias personales. Reflexionamos y debatimos sobre nuestros pensamientos, opiniones y experiencias para dar forma a nuestra comprensión en constante evolución del mundo.
Buscando nuestro propósito. Nos involucramos en la reflexión y el diálogo con personas diferentes a nosotras para explorar diversas perspectivas sobre la vida. También identificamos qué nos brinda alegría y conexión, con el fin de comprender nuestro lugar en el mundo.
Teniendo curiosidad sobre el mundo. Nos sentimos parte de algo más grande que nosotras mismas y nos maravillamos con la naturaleza, los logros humanos y el misterio. Esto nos motiva a ser amables y a hacer el bien a nuestro alrededor.
En el movimiento Guía Femenino, cuando desarrollamos nuestra moralidad, estamos...
Explorando cuáles son nuestros valores y cómo podemos ser fieles a ellos. Al estar abiertas a cambiar de opinión y cuestionar nuestros prejuicios, desarrollamos nuestra propia forma de pensar y nos aseguramos de que nuestros valores evolucionen junto con nuestra comprensión del mundo.
Descubriendo cómo nuestros valores se alinean con nuestro entorno. Utilizamos la resiliencia y la creatividad para afrontar situaciones en las que los valores del mundo en el que vivimos contradicen los nuestros. Reflexionamos sobre las desigualdades para desarrollar nuestra propia visión de un mundo equitativo, desafiamos los estereotipos y promovemos la diversidad y la inclusión.
Tomando decisiones basadas en nuestros valores. Practicamos la fidelidad a nosotras mismas y a nuestros valores incluso en situaciones complejas, desarrollando así una confianza firme en nuestras decisiones.
En el movimiento Guía Femenino, cuando desarrollamos nuestra capacidad intelectual, estamos...
Buscando la información que necesitamos para comprender el mundo que nos rodea. Hacemos preguntas, exploramos diversas ideas y organizamos nuestros pensamientos antes de tomar decisiones. Unimos diferentes perspectivas para establecer conexiones entre ideas y desarrollar un pensamiento más matizado.
Cultivando la curiosidad y la creatividad. Utilizamos nuestra imaginación para hacer las cosas más interesantes y para considerar diversas soluciones a problemas personales, colectivos o globales.
Aprendiendo a expresar nuestras ideas. Aplicamos el pensamiento analítico y crítico para explicar ideas complejas con palabras sencillas y para desarrollar pensamientos simples en reflexiones más profundas.
Asumiendo un rol activo en nuestro aprendizaje. Reflexionamos regularmente, recibimos con apertura la retroalimentación de los demás para crecer y reconocemos los errores como oportunidades de aprendizaje. Identificamos las condiciones que necesitamos para aprender bien, disfrutar del aprendizaje y superar los desafíos que encontramos en el proceso.
En el movimiento Guía Femenino, cuando desarrollamos nuestra inteligencia emocional, estamos...
Aprendiendo de nuestras emociones. Nuestras emociones son una parte esencial de cómo experimentamos el mundo y nos guían en la expresión de lo que sentimos. Reflexionamos sobre nuestras emociones para desarrollar una mayor conciencia de nosotras mismas y de los demás.
Tratándonos con amabilidad. Nos observamos con una mirada crítica pero sin juzgarnos. Nos conocemos, aceptamos y valoramos, desarrollando nuestra autoestima.
Desarrollando nuestra inteligencia emocional. Aprendemos a expresar nuestras emociones y necesidades, y cultivamos la empatía para reconocer y comprender las emociones de otras personas.
Siendo resilientes en situaciones desafiantes. Gestionamos nuestras emociones sin reprimirlas y no tememos pedir ayuda cuando la necesitamos. Buscamos maneras de fortalecernos y ser flexibles ante situaciones inesperadas.
En el movimiento Guía Femenino, cuando desarrollamos nuestra capacidad física, estamos...
Descubriendo de qué es capaz nuestro cuerpo. Usamos nuestro cuerpo para movernos, interactuar y explorar el mundo que nos rodea.
Tomando decisiones sobre nuestra salud y bienestar. Reconocemos los límites de nuestro cuerpo, los respetamos, mantenemos buenos hábitos de higiene y desarrollamos prácticas de autocuidado positivas. También entendemos que nuestra salud está influenciada por múltiples factores y que no siempre está bajo nuestro control.
Avanzando en nuestro camino hacia la confianza corporal. Apreciamos nuestro cuerpo y nos sentimos cómodas en él. Sabemos que nuestro cuerpo cambia de formas esperadas e inesperadas y aprendemos a manejar el impacto que esto tiene en nuestra identidad.
Conectando nuestro cuerpo con nuestras emociones. Desarrollamos resiliencia, fortaleza emocional y confianza a través de la actividad física y al aire libre. Reconocemos que nuestra salud física y mental están interconectadas.
En el movimiento Guía Femenino, cuando desarrollamos nuestra capacidad social, estamos...
Construyendo conexiones significativas. Formamos amistades con nuestras compañeras y relaciones intergeneracionales. Las personas con las que nos relacionamos nos ayudan a encontrar nuestro sentido de pertenencia en el mundo. Nos preocupamos por el bienestar de los demás.
Trabajando con otras personas para crear espacios donde todas puedan participar plenamente. Promovemos la diversidad y nos conectamos con personas que tienen perspectivas y habilidades diferentes a las nuestras. Nos esforzamos por comprender mejor sus necesidades y preocupaciones para construir espacios valientes para todas.
Adaptando nuestro comportamiento al contexto social. Consideramos cómo nuestras palabras y acciones pueden ser percibidas por los demás. Estamos atentas a posibles conflictos entre quienes nos rodean y buscamos resolverlos antes de que escalen.
Aprendiendo a ser ciudadanas activas. Conocemos nuestros derechos, los defendemos y cumplimos con nuestras responsabilidades. Estamos preparadas para generar un impacto positivo en la sociedad, según nuestros valores. Para construir un mundo equitativo, empoderamos a todas las niñas y jóvenes para que practiquen el liderazgo.
En el movimiento Guía Femenino, cuando desarrollamos nuestra relación con el entorno, estamos...
Explorando y adquiriendo conocimiento sobre el mundo que nos rodea, tanto en entornos naturales como construidos. Descubrimos cómo el entorno influye en nuestra felicidad y bienestar y cultivamos un sentido de asombro.
Ampliando nuestra conciencia sobre cómo nuestros alrededores están interconectados y cómo encajan los elementos en un espacio. Esto nos ayuda a visualizar y orientarnos en diferentes lugares.
Adaptando nuestro comportamiento al contexto físico. Entendemos cómo nuestro entorno afecta nuestras experiencias, percepciones y emociones, y desarrollamos la capacidad de reaccionar cuando nuestro entorno impacta en nuestro bienestar.
Descubriendo cómo impactamos la naturaleza y cómo la naturaleza nos impacta a nosotras. Tenemos experiencias directas con la naturaleza, aprendemos de ella y aplicamos ese aprendizaje para explorar cómo podemos mejorar nuestra vida y la de nuestra comunidad.
Aprendiendo a respetar el entorno que nos rodea y a utilizarlo para fomentar el bienestar individual y colectivo. Reflexionamos sobre los efectos de nuestras acciones en el medioambiente, desde un nivel local hasta un impacto global.